Marvin Barquero S. |
La Nación
Costa Rica extremó esta semana las medidas de control
sobre el ingreso de materiales de cítricos para evitar la eventual
llegada de la bacteria conocida como Dragón amarillo o Huanglongbing
(HLB).
El mal ya se detectó en Belice.
La vigilancia será aún mayor en los puestos
fronterizos, tanto sobre materiales de cítricos como sobre ropa,
equipaje y otros artículos transportados por personas que vienen de
países donde está presente la enfermedad.
Gabriela Zúñiga, directora del Servicio Fitosanitario
del Estado (SFE), explicó que además se prepara un decreto que facilite
tomar otras medidas y un presupuesto para financiarlas.
El SFE es una dependencia técnica del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
El plan incluye hacer un diagnóstico de los recursos
disponibles y de lo que hace falta, capacitación y una campaña de
divulgación.
La bacteria del Dragón amarillo se transmite por
medio de vectores. Se trata de dos insectos chupadores o picadores, de
la familia de los pulgones. Las especies de ese insecto ya fueron
detectadas en el país en algunas fincas.
Los controles pretenden detectar eventuales traslados
del insecto en ropa u otros bienes de los viajeros. La bacteria aún no
esta presente en las plantaciones nacionales.
Costa Rica tiene unas 27.000 hectáreas de naranja en
producción, concentradas especialmente en la zona norte (cantones de
Los Chiles, San Carlos, Upala, Guatuso y Sarapiquí, y el distrito de
Santa Cecilia de La Cruz). Sin embargo, hay muchos árboles de naranja
en otras zonas, como el Valle Central, especialmente entre los
cafetales.
Más cerca. La enfermedad estaba en setiembre
pasado en Florida, Estados Unidos, Brasil y algunas de las islas del
Caribe, pero ahora se detectó en la zona fronteriza de Belice con
Guatemala y México.
La cercanía de la enfermedad causó que los ministros de
Agricultura de los países afiliados al Organismo Internacional Regional
de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) declararan, el viernes, una emergencia
fitosanitaria regional, que rige para México, Centroamérica y República
Dominicana.
El jerarca del MAG, Javier Flores, explicó ayer
mediante la Oficina de Prensa que la declaratoria de emergencia es para
concentrar recursos y trabajar en Belice, donde está la bacteria.
Los esfuerzos en ese país son para evitar la
propagación de la enfermedad en la zona, pues México y el resto de
Centroamérica se mantienen libres del Dragón Amarillo.
Flores recordó que el impacto de esa enfermedad ha sido
devastador en las plantaciones de Florida, el mayor proveedor de jugo
de naranja de los Estados Unidos.
La bacteria hace que la naranja inicie su maduración de
forma natural, pero primero en las partes cercanas al pedúnculo. Por
eso se cae del árbol antes de que esté completamente madura y se
convierte en una fruta perdida.
Flores agregó que las acciones se coordinarán
estrechamente con las empresas productoras e industrializadoras de
naranja del país.