Ernesto Rivera. |
La NaciónHoy comienza el juicio por corrupción agravada contra
el exalcalde de Aserrí, Mario Morales Guzmán, y el exgerente de EBI de
Costa Rica, Juan Carlos Obando Umaña.
A ellos el Ministerio Público los acusa de 17 delitos.
A Morales Guzmán la Fiscalía le imputa cinco delitos de falsedad
ideológica; dos de falsedad en declaraciones; siete delitos de uso de
documento falso; un delito de corrupción agravada; un cohecho impropio
y enriquecimiento ilícito.
Obando Umaña es acusado de corrupción agravada y penalidad del corruptor en perjuicio de la función pública.
El debate se realiza a partir de las 8 a. m. de de hoy
y se extenderá hasta el próximo 12 de junio, en el Juzgado Penal del
Segundo Circuito Judicial de Goicoechea.
En julio del 2006, una investigación de La Nación
reveló que el entonces alcalde de Aserrí, Mario Morales Guzmán, recibió
un préstamo de $45.000 (¢26,1 millones al cambio actual) de parte de
Obando Umaña, quien era gerente general de Berthier EBI de Costa Rica.
EBI se dedica a la recolección y tratamiento de basura.
Administra el relleno sanitario de La Carpio (La Uruca, San José) y el
de El Huaso, Aserrí. Morales Guzmán utilizó el dinero para recuperar
una casa que había perdido en un remate hipotecario.
El exalcalde de Aserrí recibió el préstamo de Obando
Umaña en setiembre del 2005, cuando EBI ya había iniciado gestiones
para construir el relleno en El Huaso.
En agosto del 2006 la Contraloría denunció que Morales
había falseado su declaración jurada de bienes al no mencionar que
había perdido la casa y que luego había contraído una deuda con Obando
Umaña para recuperarla.
Morales Guzmán afirmó el viernes que durante el juicio
aportará distintos documentos que demostrarán al tribunal la verdad
real de los hechos y que en su actuación no hubo nada incorrecto.
El viernes Obando Umaña no respondió los mensajes
dejados en su oficina. En julio del 2006 el exgerente de EBI admitió
haber prestado dinero al alcalde de Aserrí para rescatar su casa de un
prestamista, pero indicó que esos recursos eran propios y que no fueron
aportados por la empresa Berthier EBI.
Personal. El gerente de EBI, Juan Vicente
Durán, enfatizó en diversas ocasiones que la transacción entre Morales
Obando fue un negocio personal entre ambos.
Durán, quien actúo como notario en el préstamo que
Obando Umaña otorgó a Morales Guzmán, adujo que esa labor la efectuó
como profesional y no como representante de EBI.