Irene Rodríguez |
La Nación
Costa Rica lidera la región centroamericana en acceso a
la educación, cobertura en salud y participación de las mujeres, pero
tiene grandes vacíos en materia de educación sexual y acceso a
información y métodos anticonceptivos, sobre todo, en adolescentes.
Además, las estadísticas de embarazo adolescente y la
falta de investigación epidemiológica en incidencia y tratamiento del
sida están por debajo de muchos países.
Estos son los resultados de la presentación de informes
referentes al cumplimiento de objetivos de la Conferencia sobre
Población y Desarrollo de El Cairo, Egipto.
Deficiencias. Los adolescentes no tienen
suficiente acceso a salud sexual ni a información para tomar decisiones
sobre su sexualidad. No existe educación sexual uniforme y esto va
contra el derecho a la salud y a la educación, comentó Mayra Díaz,
presidenta ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres.
Díaz agregó que, el año pasado, 9.000 mujeres menores
de 18 años quedaron embarazadas y 500 menores de 15 años tuvieron un
hijo como consecuencia de abuso sexual. Para diez de ellas era el
segundo hijo.
Los jóvenes están en condición de vulnerabilidad
sexual. No hay quien les hable bien sobre cómo vivir su sexualidad.
Mucho depende de los padres, pero también falta educación en escuelas,
colegios y centros médicos, dijo Roger Cabezas, representante del
Consejo Latinoamericano de Iglesias.
La Nación conversó con Alejandrina Mata,
viceministra de Educación encargada de los programas de educación
sexual. Ella expresó que ya se lanzó un programa de educación sexual en
Internet para jóvenes de entre 15 y 18 años.
Aún no definimos qué haremos en preescolar y en
primaria. Para secundaria desarrollaremos tres talleres temáticos de 36
horas al año, en que se aprenderá cómo se relaciona la sexualidad con
un proyecto de vida, la adolescencia, el género, la diversidad, los
derechos humanos y la vida cotidiana, dijo.
La Conferencia Internacional sobre Población y
Desarrollo de El Cairo se realizó en 1994. En ella, 179 países
acordaron que en 20 años habría acceso universal a la educación, se
reduciría la mortalidad materna e infantil, y habría acceso universal a
la educación sexual, servicios de salud reproductiva y planificación
familiar. Ayer se cumplieron 15 años de la firma de esos acuerdos.